Nací en Lima, Perú. Estudié en las universidades: Pontificia Universidad Católica del Perú, Universidad Pontificia de Salamanca, España; Universidad Southern Mississippi, Estados Unidos; Universidad autónoma de Barcelona, España, Universidad de Valencia, España.  

ANA MARIA GARCIA. FUENTE: ARCHIVOS DE LA POETA

Tengo dos libros de poesía: Hormas & Averías, editado por Caballo Rojo 1995 y el segundo, “Juegos de mano” editado también por Caballo Rojo en 1999.

He ejercido la docencia universitaria y preuniversitaria en el Perú y en el extranjero; actualmente dirige el Centro UNED LIMA de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de Madrid (España), es miembro de la asociación Lapsus de Toledo y forma parte de la directiva Comisión de escritoras del Pen Club Internacional.

Este es mi tercer taller de la Disciplina del goce. Me inscribí en él porque necesitaba conocer la poesía de los más jóvenes y Andrea era una de mis favoritas. Recomiendo este taller, para los que están empezando a escribir, para los que aún no empiezan pero quieren hacerlo, para quienes ya han escrito, para quienes escriben, para quienes llevan toda la vida escribiendo, porque La Disciplina del goce es realmente lo mejor de la noche!
POEMAS


De Juegos de mano

Expresa la elección de partes y distancias. (No confundir con la seducción del abismo. Se trata más bien de una quiebra de lo absoluto aunque parezca su versión opuesta).


Lo que tú haces. Tus movimientos. Las palabras que salen de ti antes de decirlas. A todo lo que te aproximas. Lo que nombras. Lo que tocas. Lo que infieres. Todo me incumbe. A todo le he puesto el nombre de mi mundo. Su sombra implica mi germen. El rumbo de lo que llamo distancia viene de ti.

Acción no pacífica ni mística.

Dictamen.

Acto de consagración.

Atención de lupa. De incandescencia.

Más allá de ti ni siquiera tú. Sólo de ti lo que tú generas. La más ligera savia. La más transparente. La más blanca.

Pero toda simiente... con ella siembro

No en el hundimiento mortal de una semilla fémina aterrada en su mimetismo. No el grano que ha aceptado y se conforma. Con ella siembro en el gesto de tu mano desganada en el que yo no ocupo lugar. De ese gesto invisible proviene mi siembra.

Venero cuanto tientan los ojos que aproximas. Tus pupilas islas. La extensión vacía de tus índices. No me alcanza el celo de lo que ves y posees. Las cosas que cada día te desfiguran. Las apetencias a las que respondes. Dejo que ocurra...

Dejo que ocurra alguna vez.



Donde la rosa claudica


Tardo y lo sé. Saberlo luce. Me he tomado el tiempo que la destreza pide al goce. Mi mano se detuvo un instante en el color, había que conseguirlo. De amarilla palidez a rojo. Entiendo me en el rojo a más poder. Es allí donde la rosa claudica. Donde pierde su fase el tono de la melodía. Donde se deja constancia de los roces y tienta el margen su fugaz prudencia. El pespunte oprime al organdí. Abismo entre dos carnes. Cada vez más. El ritmo lento hasta el tope. La lentitud procura el incendio. No perder de vista el entramado. El escondite es el elemento indispensable para el buen tránsito. Está el viento suficiente. Iras semejantes nos abruman. Mira el fuego. El ritmo lento hasta el tope. Voy a tus mismas gulas. Mira el fuego. Usa el fuego. Usa también su contrario. Y ahora desciende. Enséñame los dientes y declara en mi fundado tu linaje. Alterna. Da un paso en falso. Ha llegado el momento.

Con la mano apoyada esperas la voz que te indique el paso. De pie.




ENCARGASE LA VIDA


(De Hormas & averías )



Encárgase la vida. La vida, que es una masa triste que se pega a los dedos. La vida, a

la que hay que sacudir cada noche o cada día con voz nocturna. La vida, que a todos

nos afilia

para nada.

Pero hay un día que se nos da sin previo aviso, tan solo para

acompañarnos.

Nos toca con su sedosa cinta colorida y grita un nombre. Tiemblan los colores. Se

musican. Se anidan. Y se abren como pierna o mantos o dóciles pezones. El nombre

queda dado. dado y azul.

Dícese que la vida se encarga y en efecto: el nombre queda dado. Puede colocar las

puntas de los pies en el espacio y girar alrededor del mundo hasta arribar al canto.

Pero nada es otra cosa que el presagio introito de largas avenidas de hielo helados

ríos solos

que de hielo te untan

el nombre que de vientre prosa y en vientre

castra es el punto capital de estrella a entraña.

Recoge de frentes fronteros interceptus

hitos por donde se corre y corre todo

el vértigo del verbo que es ya y desde ahora

carne

una carne dolorosa pero prometida

para rebasar la huesuda cuenca ósea

pálida insulsa mortal por el vacío

la huesuda cuenca sede palaciega donde muere siempre

la naturaleza tuya

excepto hoy

el día como digo en el que se da el nombre apropiado

a ese todo canto que tirabuza de espasmos

alarir el nombre es alarir

y apropiado es hacerlo con el tacto abierto

por si la voz sucumbe

mientras tanto la vida toma tiempo y sale

no le oímos cantar

se recoge la falda

afila la hoja hasta el borde

hasta la raíz

ríe




Foto de portada: Ibiza de José Antonio Sanchez.